jueves, septiembre 06, 2007

BONANZA


Instantes entre relámpagos de tinte ámbar
vagos y fugaces, perecederos como el verde
de las plantas en el otoño,
agua de mar bañando el faro sobre la costa;
el amanecer malva entre gaviotas de arena
al fondo las barcas en espera de soltar amarras.
la soledad acaricia el paisaje, besa su cuerpo de arrecife
con sus labios colmados de brisa.
Entre las olas juegan los peces
con los restos de un ángel sin alas
que danza entre las algas flotantes,
a la deriva cómo postal sin remitente.