CON EL CORAZÓN DESNUDO
que la música de Jorge Trewartha y Joaquín Sabina no duelen;
que las calles son sólo un cumulo de polvo y carne que camina.
Mi cerebro un tablero de damas chinas sin piezas que mover
y mi sombra solo anda tras tus pasos;
es ese momento en el que cuelgo el miedo en el perchero,
cuándo invento un verso de tinte violáceo,
el mismo instante en que te pienso y muere el día,
con el corazón desnudo para amarte como nunca he amado.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home