viernes, agosto 05, 2011

TRISTE

Octubre, tus días resbalan por mi cuerpo en forma de lluvia.                                                                         Nostálgicos y pasivos,
el gris de tus tardes hacen las veces de escondite para mi desnudez
abre tus  ojos cerrados para dibujar mis sueños y vestirlos de tormenta
sobre las nubes de otros cielos.

miércoles, agosto 03, 2011

VANESSA

Llegaste a mi vida y desde el primer momento te ame, supe que serías el centro de mi universo y mi motor, el momento en que naciste siempre quedará grabado en mi mente, te acercaron a mi y con tus ojos bien abiertos me observaste, no pude evitar llorar de emoción, eras la personita más perfecta y linda que había visto en mi vida y ni siquiera podía creer que te hubieran sacado de mis entrañas, sé que a veces no suelo la mejor mamá, que me desespero a veces porque no te logro entender del todo, pero cree que me esfuerzo por lograr ser mejor cada día para que tu seas el ser más feliz sobre la faz de la tierra, espero que tu vida sea cómo en los cuentos de hadas, me siento orgullosa de que seas mi hija y te prometo estar en todo momento contigo y cuidarte, y destripar a quién sea necesario para que nada ni nadie te lastime, porque eres el mejor regalo que me dió la vida.

UN DÍA A LA VEZ

Abrió los ojos, el ruido detrás de la ventana le pareció cotidiano, observo la habitación, las cortinas de color azul gastado, las parédes con su tapiz mohoso, el olor a humedad que se le incrustaba en las fosas nasales, involuntariamente se sentó en la cama, repasando la colcha con su trama de flores percudidas que en otro tiempo fueran multicolores, buscó sus sandalias y su ropa debajo de la cama, poco a poco se fue vistiendo camino al baño, la cabeza aún le daba mil vueltas, el sabor a alcohol y tabaco en su boca era desagradable, se lavó la cara y le pareció que la persona en el espejo era diferente que la noche anterior, en sus ojos había una mirada nueva, las ojeras mas marcadas, sin duda era otra persona.

Regreso a la habitación y repasó con la mirada el mobiliario, recordó uno a uno los detalles , recordó el bar dónde bailaba unas horas antes al ritmo cadensioso de la música, se divertía como si no hubieran más días para festejar y parrandear; al hombre que le invitó los tragos y la sacó casi a rastras del lugar, el forcejeo para meterla al auto y el terror que sintió al sentirlo tan próximo,  recordó también cómo la sacó del cabello y la metió en aquella habitación de hotel de cuarta, cómo la fue despojando golpe a golpe de sus prendas y la manera de someterla; una a una se fueron revelando las mordidas en su piel y el dolor fue asomando lentamente, pero nada podía opacar la sensación producida cuándo después de haber consumado la violación el tipo se quedó dormido y ella con mucho cuidado y terror se arrastró hasta su bolso de donde saco la cuchara con la que se enchinaba las pestañas y con toda su fuerza y la ira que sentía hacía aquél despreciable ser se la clavó repetidamente hasta que su sangre se mezcló y ya no hubo manera de saber si era  de ella o de él.

Si, aquél día marcaría su vida para siempre y  le recordaría vivir un día a la vez.

martes, agosto 02, 2011

La matanza

Los domingos se reunen, cada una en torno a la mesa, otrora llena de personas que se deleitaban con su compañía y platica. Sus vidas vacías y carentes de emociones que no sean las propiciadas por ellas mismas, servidas en las viandas desechables, el mantel lavado y relavado de cada semana.

Impacientes esperan a que alguna dicte el tema a conversar, tarde o temprano surgirá uno, aunque en el fondo saben que en realidad han pasado la semana afilando sus garras para la cacería implacable que se lleva en ese recinto, aunque vistan su intolerancia de buenos propósitos todo es una farsa. Basta tan sólo que alguna dé paso en falso para destrozarla, sus dientes rechinan al arrancar los jirones de piel y carne, la sangre corre por sus labios, su vista no hace contacto ni por equivocación. Ha sido una carncería atroz e imaginaria, la víctima seguramente a esas horas estará levantándose de la cama, pensando en lo bien que ha hecho en no acudir al desayuno; sin imaginar que ella era el plato principal.

SER

Recopilo el tiempo, los recuerdos, las vivencias;
trato de encontrar la coherencia entre la infancia y lo demás.
Cierro los ojos y veo un pasado que no pertenece, un futuro guardado en una pestaña, sueños flotando en el mar de las ideas, vestiduras de viento y luna, huelo paisajes sin horizontes, flores sin estrellas.
Pero hay algo que no se modifica nunca. Soy quien tengo que ser, no quien quieren que sea.

jueves, septiembre 06, 2007

BONANZA


Instantes entre relámpagos de tinte ámbar
vagos y fugaces, perecederos como el verde
de las plantas en el otoño,
agua de mar bañando el faro sobre la costa;
el amanecer malva entre gaviotas de arena
al fondo las barcas en espera de soltar amarras.
la soledad acaricia el paisaje, besa su cuerpo de arrecife
con sus labios colmados de brisa.
Entre las olas juegan los peces
con los restos de un ángel sin alas
que danza entre las algas flotantes,
a la deriva cómo postal sin remitente.

MORTUORIO


Sueños como madreselvas, animales rondando.
A veces las telarañas rozan tu pelo, muerte, danza.
Entes entre gotas de agua, simples, frías;
la columna se eriza con su tacto helado,
las monedas calcinantes y doradas sobre los ojos.
Nubarrones a lo largo del camino, avanzas;
niebla entonces conduciendo al tiempo de la nada,
polvo entre la carne, madera entre las uñas, dolor,
gritos ahogados, silencio que acompaña la vida
encerrada en tu ataúd de piel.

lunes, agosto 27, 2007

Alas Rotas/Blanca Fierro/2000 Cuadro Técnica mixta, Colección Privada del Pintor-Escultor Juan Carlos Cisneros

Prestado para la ilustración del texto del mismo nombre "Alas Rotas" de Joana Satán

ALAS ROTAS


Volé tan alto cómo el corazón permitió elevarme, cómo un globo de helio, el impulso de cada latido como un repicar de campanas, fuerte y certero, develando asuntos insondables; la verdad por encima incluso de la más lejana de las galaxias, por más brillantes que sean tus ojos, son como soles apagados detrás del foco y su pantalla; de noche las montañas no son tan altas como tú, pero son más confiables aún cuando hay deslaves y la palabra, tu palabra que no es más veraz que los cuentos fantásticos urdidos por mi mente retorcida de poeta. Desde el frío implacable de la cúspide que voy pasando en mi vuelo constante, hipócritas te observan tambalearte, cuando tiempo atrás acudían a alabar y rendirte pleitesía. La confianza derrumbando mis esquemas permitió que el amor trepara hasta mis ojos cegándolos, invadiendo como un cáncer cada espacio, desde entonces los cristales que solías pegar en mi espalda son más dolorosos al incrustarse. He perdido la claridad mental e incluso esa identidad de no ser nadie, ignoro si desde siempre he sido libre como el viento o he estado atada a las olas del mar embravecido que no hacen si no revolcarme y lanzarme hasta el fondo de este cielo precipicio del cual ya no hay mas retorno; solía ser como flores sobre la hierba cuando pensaba en ti, una mujer renaciendo de las cenizas de amores fallidos, dando a luz árboles de copas frondosas para que tu retozaras y te guarecieras del tiempo, de la inercia, de ti mismo si era necesario, un árbol en el cual ya no hay nidos, un árbol sin raíces agarrado a la esperanza que alimentan las mentiras que se posan en sus ramas, sin nombres grabados en su tronco, planeo tan alto como permiten las neuronas muriendo rápidas y etéreas, sin obituarios ni pésames, miro el espejo, un río despeñado de entre las nubes deja al descubierto esa maltrecha materia de genero femenino y carne en el que me has convertido con tu magia negra y tus zapatos puntiagudos, ahora intentaré aterrizar el vuelo desde lo alto, con este amor maltrecho de mujer sin sexo, de mujer ángel con las alas rotas que no sabe como terminar algo que nunca empezó.

lunes, julio 30, 2007

El FINAL

Para finalizar quisiera regalarte una caja de cristal con mis palabras incrustadas en el fondo, para que siempre puedas ver a través de ellas, regalarte un pedazo de este corazón de mercurio que siempre está sintiendo cosas maravillosas por ti, que aunque se fragmente en mil pedazos siempre se unifica y se vuelve más fuerte que antaño.
Para finalizar te regalo mis manos para que puedas seguir inspirándoles nuevos mundos de letras dónde puedan perderse a deletrear tu nombre.