lunes, junio 04, 2007

1 SEGUNDO EN 24 HORAS PARA VER MORIR UN BESO

Silencio, atroz, despiadado,
quebrando alas de ángeles muertos.
El dolor no se vive, se muere;
es parte de mis manos,
esas manos que diariamente riegan las flores
del jardín esperando que cambien de color.
De mis ojos, que miran el ocaso;
en espera de visiones que no sean de hastío.
Mis piernas que no pueden correr hacia ninguna sombra,
que no pisan paso alguno.
El cadáver de una ilusión: Eres tú,
sentado ante un escritorio,
abortando el amor que germinaba en mi.

1 Comments:

Blogger Adriana said...

Me encantó amiga

7:50 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home