viernes, junio 22, 2007

OBSTINACIÓN

Esta ansiedad de verte, descontrolada y audaz.
Tus ojos, tu cabello; la imagen de mis horas.
El murmullo vital, detenido,
el momento justo en que estrecho tu mano.
Vértigo recorriendo cada espacio, cada hueso
Y la certidumbre como una guadaña
Atando tu nombre a mi lengua.