miércoles, julio 18, 2007

CANCIÓN PARA DESCORAZONADOS

Fui contando segundo a segundo,
cuánto dura el dolor atrapado
en el infinito lóbrego de mis pasos finales.

Las palabras ahogadas en esta garganta rota,
de llamarte en silencio
por un teléfono sin memoria, ni monedas.

Deja que te cuente de esta almohada
que no alberga más sueños
que los que bordan tu adiós a mi tumba vacía.

Que repite tu nombre, hasta que es un tatoo
En la piel de la lluvia;
que lava tu imagen y graba en el tiempo.

Este amor, que para ti tiene igual sentido
que un beso en el mar muerto,
o un te quiero en la prisión de un reloj de arena y luz.

De esta confesión procaz y esta canción confusa
sobre migajas de miedo
que lo único que juran es lo que sé, no será.
Joana Satán
18 de Julio del 2007